Foto de @jlgarciainiguez en twitter
Hoy he ido a la #acampadalgño. Concretamente he llegado a eso de las nueve y media, tras salir de trabajar. Lo aclaro porque no sé qué han dicho/leído/suscrito antes de dicha hora, y yo voy a opinar, obviamente, sólo de lo que he presenciado.
Me gusta que siendo Logroño, y La Rioja en general, más bien tradicionalmente "conformistas" - no tengo claro que sea la palabra adecuada, pero bueno -, lo que en principio me he encontrado, incluso siendo ya algo tarde y no estando en su momento de mayor apogeo, ha sido que había unas ¿100? personas en la Plaza del Mercado. Eso aquí, para un movimiento como éste, es un número respetable, aunque ciertamente no lo calificaría de éxito en ningún caso. Pero reitero, hay que poner las cosas en contexto, y el contexto de ésta Comunidad Autónoma es el que es, así que respetable es un buen adjetivo, creo.
Dicho esto, y salvo por el hecho de que estar allí servía para dejar constancia de que el movimiento #DemocraciaRealYa no se limitaba a la Puerta del Sol de Madrid (como muy bien ha comentado @jlgarciainiguez en twitter), la #acampadalgño me ha parecido un fiasco.
He escuchado algunas cosas interesantes e inspiradoras, que curiosamente han salido principalmente de boca de personas mayores (no, por mucho que algunos se empeñen, este movimiento no está sólo formado por jóvenes, aunque puedan ser mayoría), personas que saben mejor que mi generación - y las posteriores - lo que es luchar por sus derechos y su libertad.
Pero lo que más he escuchado ha sido a gente diciendo que los políticos no nos hacen falta, y que no hay que ir a votar porque no quieren que nadie los represente, que el pueblo se puede regir por ¿comités ciudadanos? No recuerdo exactamente si era ése el término, pero al menos sí la idea, o similar. Desde mi punto de vista esto es un error. El derecho al voto es algo que costó mucho conseguir, y no sólo es un derecho, sino que es, hoy por hoy, la única herramienta que tenemos para cambiar las cosas. Si queremos cambiar una ley electoral que consideramos injusta, lo primero que tenemos que hacer es demostrar que no les hemos otorgado un cheque en blanco, que aquellos políticos que traicionen la confianza que depositamos en ellos serán castigados luego y apartados de los puestos de poder.
No tengo claro si es que aquí somos cuatro gatos y al final siempre aparecen los mismos, o si es que somos tan tontos que nos dejamos manipular hasta cuando pretendemos defender nuestra dignidad y demostrar nuestra indignación. Y que conste que digo esto desde el RESPETO. Porque aunque no esté en absoluto de acuerdo con dichas personas ni sus consignas, respeto su derecho a pensar y creer lo que quieran y también a expresarlo. Pero estaría genial que ellos respetasen también el espíritu de este movimiento, sin intoxicarlo, pues en lugar de limitarse defender su opinión lo que hacen es darles coba a aquellos que dicen que esto es una pataleta y un montaje desde según qué esferas.
A pesar de todo esto, volveré a ir. Porque, aún con desacuerdos, de lo que se trata es de que se nos vea y se nos eschuche, incluso aquí y siendo pocos. Puede que hasta me anime a hablar - o no - en el micrófono que estaba abierto a cualquiera que quisiera compartir sus ideas y/o reivindicaciones con el resto.
Hala, ya pueden molerme a "palos virtuales" los que quieran hacerlo. Pero tenía que decirlo.